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Decisiones

Especulaciones ante personajes del nivel de Monreal y de Laviada son "normales", como diría en su clásica expresión el senador.

Silvia Montes
Silvia Montes

LA IMAGEN de Ricardo Monreal y Enrique Laviada juntos conversando y coincidiendo en Zacatecas, no tiene la lectura que varios colegas le dieron: el doctor no está fraguando desde aquí ingresos al partido Movimiento Ciudadano y el político y periodista no se mueve como un títere ¡Que va!

DE ENRIQUE Laviada hay que decir algo elemental: el "davidismo" no aprecia su valor como un político profesional hábil, inteligente y muy por encima de las capacidades de homólogos que se asumen "morenistas" etiqueta que evidentemente no les otorga, de manera automática, talento político.

Y RICARDO Monreal no controla voluntades especialmente tratándose de personas con capacidad de tomar sus propias decisiones. De hecho el ex gobernador respeta a quienes han demostrado, a lo largo de muchos años, que son capaces de avanzar con luz propia.

DESATÓ en todo caso esa fotografía, una conclusión injusta para Laviada: "el senador lo acomoda en el partido Movimiento Ciudadano porque así conviene a sus intereses de futuro". Si Laviada opta por esa alternativa no será por una directriz de Ricardo, sino por una valoración muy personal y muy seria.

ESPECULACIONES ante personajes del nivel de Monreal y de Laviada son "normales", como diría en su clásica expresión el senador, sin embargo conviene hacer algunas valoraciones fundamentales para entender que está pasando con Enrique Laviada.

LO CIERTO es que en un alarde de extrema torpeza, los integrantes de la bancada morenista en la nueva Legislatura se han dado el lujo de excluirlo de sus reuniones y sus acuerdos, lo que resulta lamentable porque se arriesgaron a perder al que sería el más brillante de su grupo.

ES QUE la mediocridad no se lleva con la inteligencia, Enrique Laviada difícilmente se sujetará cuando ha recibido un trato tan lamentable tratándose de un hombre con las cualidades de que carecen muchos, de modo que marginarlo obligadamente lo iba a llevar a revisar su desempeño legislativo.

EL DIPUTADO que llegó por la vía plurinominal, no puede sujetarse a lineamientos inferiores a él. En ese caso, el camino será declararse independiente en cuanto rinda protesta como legislador y desde mi punto de vista hará lo correcto.

TOMA distancia así de quienes –lo sabemos bien- se moverán bajo consigna de quién sabe quién sin mostrar en ningún momento capacidad personal, algo que le sobra a Enrique Laviada.

SUS PROPIAS tonterías empujan al legislador a poner distancia y mostrarse tan independiente como ha sido siempre ya como periodista o ya como político. El valor de Laviada es su propia personalidad rica en talento y sobrada en iniciativa para moverse con un liderazgo natural.

DECISIONES como su ingreso al partido Movimiento Ciudadano serán resultado de conversaciones al más alto nivel y de una reflexión seria acorde a las luchas que no son de ahora y que libró, por ejemplo, con una mujer de la talla de Amalia García Medina décadas atrás.

Opinión